Es la realidad en todas las empresas.
Quizá ayuden unas reflexiones que sitúen el liderazgo en su contexto:
– El jefe SIEMPRE es maestro. No puedes exigir nada que no hayas enseñado previamente.
– El jefe es valiente. Reconoce sus errores y hace suyos los de su equipo.
– El líder solamente tiene una misión fundamental: ESCUCHAR. Las soluciones están en su entorno, por más que no se atreva a admitirlas ni a reconocer que sus subordinados tienen talento para mejorar los procedimientos.
Gracias por el ejemplo.